El pasado domingo 24 de mayo, el buque portacontenedores MSC ELSA 3, con bandera de Liberia, se hundió en el mar Arábigo a unas 38 millas náuticas de la costa de Kerala, en el sur de la India. El barco transportaba 640 contenedores, incluyendo materiales peligrosos como carburo de calcio, diésel y aceite industrial.
Las autoridades indias emitieron una alerta máxima para las zonas costeras y pidieron a los pescadores mantenerse alejados del área. El hundimiento coincidió con la llegada anticipada del monzón del suroeste, lo que podría haber influido en el accidente, aunque las causas aún están bajo investigación.
Afortunadamente, los 24 tripulantes fueron rescatados sin lesiones. Sin embargo, el foco ahora está puesto en el riesgo ambiental, ya que el contenido del buque representa una amenaza para el ecosistema marino de la región. Entre la carga se encuentran 13 contenedores con materiales no especificados y 12 con carburo de calcio, sustancia que puede generar gases inflamables al contacto con el agua.
Además, el barco transportaba más de 450 toneladas de combustibles entre diésel y aceite industrial. Esto llevó a la Guardia Costera a desplegar un operativo con aeronaves y barcos equipados para detectar y contener derrames. También comenzaron tareas de pulverización con polvo especial para mitigar la contaminación.
La Autoridad de Gestión de Desastres pidió a la población evitar el contacto con los contenedores que puedan llegar a las costas. En el distrito de Kollam, ya se detectaron restos en las playas y se estableció una zona de exclusión de 200 metros.
El MSC ELSA 3 había zarpado el 23 de mayo desde el puerto de Vizhinjam rumbo a Kochi. Emitió una señal de socorro pocas horas antes de hundirse.
Las autoridades siguen trabajando para evitar una catástrofe ambiental en una de las regiones marinas más sensibles de la India.

