La congestión del puerto de Santos, en Brasil, genera preocupación entre los operadores logísticos y plantea nuevos desafíos para el comercio exterior argentino. Las demoras en determinadas terminales afectan la programación de los buques, incrementan los costos operativos y pueden perjudicar las conexiones marítimas regionales.
Según información difundida por medios especializados de Brasil y Argentina, algunos barcos que transportan fertilizantes enfrentan esperas de 30 días o más. En cambio, los portacontenedores que pierden sus ventanas de atraque registran demoras de entre dos y tres días.
Esta situación resulta especialmente relevante para las empresas argentinas que utilizan conexiones y transbordos en puertos brasileños para acceder a los principales mercados internacionales.
Congestión del puerto de Santos: demoras y costos operativos
El puerto de Santos, ubicado en el estado brasileño de São Paulo, constituye uno de los principales centros logísticos de Sudamérica. Su infraestructura concentra importantes operaciones de importación, exportación y distribución de mercancías.
Sin embargo, el crecimiento del movimiento comercial y las limitaciones de determinadas terminales generan dificultades para mantener los cronogramas de navegación.

José Roque, director ejecutivo del Sindicato de Agencias Marítimas del Estado de São Paulo (Sindamar-SP), explicó al medio brasileño A Tribuna que los portacontenedores que no cumplen sus ventanas previstas pueden tardar entre dos y tres días en conseguir un sitio de atraque.
De acuerdo con sus estimaciones, estos retrasos representan costos operativos diarios de entre 60.000 y 100.000 dólares por embarcación, según sus dimensiones.
Además, una demora puede repercutir sobre las siguientes escalas del buque. De esta manera, los inconvenientes de una terminal pueden trasladarse a otros puertos incluidos en la misma ruta comercial.
Los buques de fertilizantes enfrentan las mayores esperas
La situación presenta diferencias importantes según el tipo de mercancía y las instalaciones utilizadas.
Los buques que transportan fertilizantes son los más afectados por los problemas de disponibilidad de muelles. Según Sindamar-SP, algunas embarcaciones esperan 30 días o más para operar en terminales privadas.
En contraste, las demoras señaladas para los muelles públicos alcanzan aproximadamente tres días.
Por lo tanto, los retrasos máximos informados no representan el tiempo de espera habitual de todos los buques que llegan a Santos.
En el segmento de graneles líquidos también aparecen diferencias. Los datos citados por Trade News indican tiempos estimados de espera de 8,33 días en Alemoa y 3,54 días en Ilha Barnabé.
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Por qué las demoras de Santos afectan al comercio exterior argentino
La congestión del puerto de Santos puede tener consecuencias que superan las fronteras de Brasil. Su participación en las redes marítimas internacionales lo convierte en un punto importante para la conectividad comercial de Sudamérica.
Numerosos servicios internacionales incluyen escalas en Santos. Además, determinadas operaciones argentinas utilizan puertos brasileños para realizar transbordos hacia otros destinos.

Cuando un buque llega fuera de su programación, pueden producirse modificaciones en las fechas de embarque, retrasos en las conexiones y cambios en la disponibilidad de espacios.
En este contexto, los importadores y exportadores argentinos enfrentan distintos riesgos:
- Demoras en las importaciones: los insumos y productos pueden llegar después de las fechas inicialmente previstas.
- Reprogramaciones de embarques: una conexión perdida puede obligar a utilizar un servicio posterior.
- Mayores costos logísticos: algunas operaciones pueden enfrentar gastos adicionales de almacenamiento o recargos.
- Menor previsibilidad: las modificaciones de itinerarios dificultan la planificación de inventarios y entregas.
- Riesgos comerciales: los retrasos pueden afectar compromisos de entrega con clientes internacionales.
Sin embargo, estos efectos no alcanzan necesariamente a todas las operaciones. El impacto depende de cada ruta, naviera, terminal y esquema de conexión.
El papel de los transbordos en la logística regional
El transbordo consiste en transferir mercancías de un buque a otro durante el recorrido internacional.
Esta modalidad permite conectar puertos que no siempre cuentan con servicios directos hacia todos los mercados de origen o destino.
Para Argentina, las conexiones regionales representan una herramienta relevante dentro de las cadenas de suministro internacionales.
No obstante, también introducen una dependencia adicional. Si el primer buque llega tarde, la mercadería puede perder su conexión programada y quedar a la espera de una nueva salida.
Por ese motivo, resulta importante identificar los puertos de transbordo y analizar la confiabilidad de los itinerarios antes de confirmar una operación.
El crecimiento del puerto de Santos aumenta la presión sobre su infraestructura
Los registros de la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos de Brasil (Antaq), citados por Trade News, muestran un crecimiento significativo de las operaciones en Santos durante la última década.
En 2016, el movimiento de mercancías alcanzaba los 96,9 millones de toneladas. Para 2025, el volumen había aumentado a 142,8 millones de toneladas.
Esto representa un incremento aproximado del 47,4% en nueve años.
El crecimiento demuestra la importancia comercial del complejo portuario, pero también plantea mayores exigencias sobre sus muelles, accesos terrestres y capacidad operativa.
En particular, las terminales que trabajan con grandes volúmenes de productos agrícolas o fertilizantes pueden enfrentar dificultades durante los períodos de mayor demanda.
La autoridad portuaria sostiene que las operaciones son normales
A pesar de las advertencias de operadores marítimos, la Autoridad Portuaria de Santos (APS) presenta una evaluación diferente.
El organismo sostiene que las operaciones generales de atraque se desarrollan dentro de parámetros normales y que no existen actualmente colas marítimas consideradas preocupantes.
También explica que los portacontenedores suelen contar con mejores condiciones de programación porque operan mediante servicios regulares.
En consecuencia, la situación muestra diferencias entre los indicadores generales del puerto y las dificultades que experimentan determinados segmentos de carga.
Tecon Santos 10: una ampliación para mejorar la capacidad portuaria
Entre los proyectos destinados a ampliar la infraestructura aparece la futura terminal Tecon Santos 10, prevista para el área de Saboó.
La iniciativa busca incorporar capacidad adicional para operar contenedores y acompañar el crecimiento del comercio marítimo brasileño.

Sin embargo, su ejecución depende de decisiones administrativas y del avance del proceso de licitación.
De acuerdo con las previsiones sectoriales difundidas en octubre de 2026, la nueva infraestructura podría alcanzar su capacidad operativa plena hacia mediados de 2030, siempre que la licitación avance durante 2027.
Estas fechas son estimaciones y todavía no representan un calendario definitivo de puesta en funcionamiento.
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Frente a las dificultades de determinadas terminales, la planificación logística permite reducir la exposición a retrasos e imprevistos.
Las empresas que operan con servicios marítimos internacionales pueden adoptar distintas medidas para mejorar la previsibilidad de sus embarques.
- Verificar los itinerarios y las escalas de los buques antes de contratar el transporte.
- Identificar si la operación incluye transbordos en Santos u otros puertos regionales.
- Evaluar alternativas de rutas y servicios marítimos cuando estén disponibles.
- Considerar márgenes de tiempo adicionales para mercancías críticas.
- Mantener un seguimiento actualizado de los embarques y sus conexiones.
- Revisar las condiciones comerciales relacionadas con almacenamiento, demoras y recargos.
Estas medidas no eliminan los riesgos de congestión, pero pueden facilitar una respuesta más rápida frente a modificaciones de los itinerarios.
La previsibilidad logística, un desafío para el comercio regional
La congestión del puerto de Santos refleja la importancia de contar con infraestructuras capaces de acompañar el crecimiento del comercio internacional.
Para Argentina, las dificultades operativas en otros puertos sudamericanos pueden convertirse en un factor adicional dentro de la planificación de importaciones y exportaciones.
Por lo tanto, las empresas necesitan evaluar no solo las tarifas de transporte, sino también los tiempos de tránsito, la confiabilidad de las conexiones y los posibles costos derivados de las demoras.

