Cosco encarga 87 buques a CSSC en el mayor contrato de construcción naval de la historia de China. La naviera estatal china invertirá más de US$ 7.000 millones para modernizar su flota y acelerar la transición hacia buques más eficientes y sostenibles.
El acuerdo, firmado el pasado 8 de diciembre con China State Shipbuilding Corporation (CSSC), supera los 50.000 millones de yuanes y representa un movimiento estratégico de gran impacto para el transporte marítimo global.
Un pedido récord para reforzar la flota de Cosco
El encargo abarca prácticamente todo el espectro de la flota mercante: grandes portacontenedores, graneleros, petroleros de crudo, buques multipropósito de carga pesada, petroleros tipo MR y portacontenedores de menor tamaño.
Con esta operación, Cosco afronta una renovación simultánea de varios pilares estratégicos de su capacidad de transporte en contenedores, graneles y energía, consolidando su posición como uno de los principales armadores del mundo.
Actualmente, el grupo opera más de 500 portacontenedores con una capacidad cercana a los 3,5 millones de TEUs y aspira a superar los 4 millones en los próximos años.

Capacidad asegurada y visión de largo plazo
Según medios económicos chinos, el pedido de 87 unidades refuerza un libro de órdenes que ya era uno de los más voluminosos del sector. Solo en 2025, Cosco y sus filiales habían contratado decenas de graneleros y grandes petroleros, incluidos buques Capesize vinculados al proyecto minero de Simandou, en Guinea.
La construcción se distribuirá entre varios astilleros de CSSC, como Jiangnan, Dalian, Guangzhou, Wuchang, Beihai y Chengxi, garantizando carga de trabajo sostenida para toda la red industrial del conglomerado estatal.
Eficiencia energética y transición ambiental
Más allá del volumen del pedido, el componente tecnológico ocupa un lugar central. Los nuevos buques incorporarán diseños más eficientes, sistemas avanzados de navegación inteligente y soluciones digitales orientadas a reducir el consumo energético y las emisiones.
En línea con las nuevas normativas internacionales, Cosco viene apostando por unidades preparadas para operar con combustibles alternativos, como el metanol, y por mejoras en eficiencia energética. Al concentrar el pedido en un solo contrato, la naviera asegura precios, reserva capacidad en astilleros altamente demandados y se anticipa a regulaciones ambientales cada vez más exigentes.

Un impulso clave para la industria naval china
Para CSSC, el acuerdo representa un nuevo espaldarazo a su liderazgo global. Su principal filial cotizada, China CSSC Holdings, registró en los tres primeros trimestres de 2025 ingresos superiores a 107.000 millones de yuanes, con un beneficio neto más que duplicado interanualmente.
El contrato con Cosco consolida a China, junto con Corea del Sur, como uno de los dos grandes polos mundiales de la construcción naval y se alinea con los objetivos estratégicos de Pekín de fortalecer a sus campeones nacionales.
Impacto en el mercado y señales al sector
El anuncio abre el debate sobre su impacto en la capacidad global de bodega. Mientras el discurso oficial subraya la sustitución de unidades antiguas y menos eficientes, el tamaño del pedido plantea interrogantes sobre un eventual aumento neto de oferta en algunos segmentos.
En cualquier escenario, el mensaje de Cosco es claro: la naviera no solo busca defender su posición entre las principales del mundo, sino liderar la próxima ola tecnológica y ambiental del transporte marítimo.
Al asegurar el mayor pedido doméstico de la historia china, Cosco refuerza su flota, impulsa a la industria naval estatal y envía una señal inequívoca de fortaleza a sus competidores en un contexto de profunda reconfiguración de las cadenas logísticas globales.
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