El Estrecho de Ormuz vuelve a concentrar la atención del comercio y la energía mundial. Las fuertes restricciones al tránsito marítimo en esta vía estratégica afectan especialmente al gas natural licuado (GNL), ya que por el estrecho circulaba, antes de las actuales disrupciones, cerca del 20% del comercio mundial de este recurso energético.
La situación tiene alcance global. Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, por lo que constituye una salida esencial para las exportaciones energéticas de varios países de Medio Oriente. En el caso del GNL, Qatar ocupa un lugar determinante y gran parte de sus embarques necesita atravesar esta ruta para llegar a los mercados internacionales.
El Estrecho de Ormuz y su peso en el comercio de GNL
La importancia del Estrecho de Ormuz no se limita al petróleo. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA), durante 2025 atravesaron esta vía algo más de 112.000 millones de metros cúbicos de GNL, equivalentes a casi una quinta parte del comercio mundial del producto.

Además, alrededor del 93% de las exportaciones de GNL de Qatar y el 96% de las de Emiratos Árabes Unidos utilizaron el estrecho durante ese año. A diferencia del petróleo, el gas natural licuado dispone de muy pocas alternativas físicas para evitar Ormuz y mantener los mismos volúmenes de exportación.
Ese factor explica por qué una interrupción prolongada puede alterar rápidamente la disponibilidad de cargamentos. Durante el segundo trimestre de 2026, los flujos de GNL a través del estrecho cayeron a un promedio de 0,8 mil millones de pies cúbicos diarios, frente a 10,5 mil millones registrados en el cuarto trimestre de 2025, de acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Estrecho de Ormuz: tanqueros y metaneros vuelven al Golfo Pérsico
Asia concentra la mayor exposición al abastecimiento
Los mercados asiáticos aparecen entre los más expuestos. En 2025, casi el 90% del GNL que atravesó Ormuz tuvo como destino Asia. China, India, Japón y Corea del Sur se encuentran entre los grandes compradores de energía de la región y cualquier reducción de los embarques obliga a buscar cargamentos alternativos.
Ese proceso puede aumentar la competencia por el GNL disponible en otros países productores. Estados Unidos, Australia y otros exportadores pueden ganar participación, pero sustituir en forma inmediata todo el volumen afectado resulta complejo. La capacidad de licuefacción, la disponibilidad de buques metaneros y los contratos de largo plazo limitan la velocidad de reacción del mercado.

Por eso, las interrupciones no generan únicamente un problema físico de abastecimiento. También pueden modificar los precios internacionales, las primas de seguro, los costos de los fletes y las decisiones de compra de empresas y gobiernos.
Más presión sobre el transporte marítimo y los costos
La crisis en el Estrecho de Ormuz también repercute sobre el transporte marítimo. Los operadores deben evaluar el nivel de riesgo de cada navegación, las coberturas disponibles y las condiciones exigidas por aseguradoras, armadores y propietarios de buques.
Cuando una ruta estratégica pierde previsibilidad, el efecto puede extenderse a otras cadenas logísticas. El reposicionamiento de buques, las restricciones de seguros y la mayor demanda de rutas o proveedores alternativos pueden modificar la disponibilidad de capacidad y elevar costos fuera de la zona directamente afectada.
El problema se suma a un escenario internacional en el que otras vías críticas también enfrentan restricciones o disrupciones. Para el comercio exterior, esto refuerza la necesidad de trabajar con mayor anticipación y revisar permanentemente itinerarios, tiempos de tránsito y costos asociados.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Canal de Panamá vuelve a reducir tránsitos por falta de lluvias
Qué puede significar para Argentina y Sudamérica
Para Argentina y otros países sudamericanos, el impacto del Estrecho de Ormuz puede aparecer de manera directa o indirecta. Argentina todavía utiliza importaciones de GNL para complementar el abastecimiento de gas durante los períodos de mayor demanda, con la terminal de regasificación de Escobar como infraestructura operativa para estas compras.
Por lo tanto, una suba de los valores internacionales del GNL puede influir sobre el costo de conseguir cargamentos en el mercado global. A esto pueden sumarse mayores costos logísticos, seguros más caros y una competencia más intensa entre compradores de Asia, Europa y otras regiones.
El efecto también puede alcanzar a empresas que no participan del mercado energético. Un encarecimiento sostenido del combustible marítimo, cambios en las rutas o mayores primas de riesgo pueden trasladarse a distintos segmentos del transporte internacional.

Sin embargo, el impacto sobre cada operación debe evaluarse de manera específica. No todas las rutas ni todas las cargas reaccionan de la misma forma. El origen, el destino, el tipo de mercadería, la naviera, el contrato de transporte y el momento del embarque pueden modificar considerablemente la exposición.
Anticipación y seguimiento para reducir riesgos
En un escenario de alta volatilidad, importadores y exportadores pueden reducir riesgos mediante una planificación más flexible. Algunas variables requieren especial seguimiento:
- disponibilidad de espacio y equipos;
- variaciones de fletes y recargos;
- condiciones de seguro y riesgo de guerra;
- cambios de itinerarios y tiempos de tránsito;
- posibles transbordos o modificaciones de ruta;
- evolución de los mercados energéticos internacionales.
La evolución del Estrecho de Ormuz demuestra nuevamente hasta qué punto un punto geográfico reducido puede afectar cadenas de suministro distribuidas en todo el mundo. Por eso, la información actualizada y la capacidad de reaccionar con rapidez se vuelven componentes centrales de cualquier planificación logística internacional.
Planificá tus operaciones internacionales con Bamboo Group
En Bamboo Group acompañamos a importadores y exportadores en la planificación integral de sus operaciones de comercio exterior. Analizamos alternativas logísticas, rutas, costos, tiempos de tránsito y necesidades operativas para ayudar a reducir la exposición frente a escenarios internacionales cambiantes.
Si tu empresa importa o exporta desde Argentina o Sudamérica, contactanos para evaluar tu próxima operación. Podemos ayudarte a anticipar posibles desvíos, comparar opciones de transporte y construir una estrategia logística adaptada a cada carga.

