Los granos argentinos volvieron a mostrar su peso dentro del comercio exterior agroindustrial. En abril de 2026, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior, conocidas como DJVE, alcanzaron 10.714.002 toneladas. Esto representó un crecimiento del 24% frente al mismo mes de 2025, cuando se habían registrado 8.637.672 toneladas.
El salto interanual confirma el rol central del complejo agrícola en la matriz exportadora argentina. Además, muestra una recuperación marcada en productos clave como girasol, soja y trigo. Estos cultivos lideraron las principales subas del período y explicaron buena parte del avance general.

En este escenario, el maíz volvió a ocupar el primer lugar en volumen declarado. Sin embargo, el mayor dinamismo estuvo en otros productos que multiplicaron sus registros frente al año anterior. Por eso, abril dejó una señal relevante para la cadena de granos, la logística portuaria y los operadores de comercio exterior.
Granos argentinos y DJVE: abril cerró con una suba del 24%
La comparación entre abril de 2025 y abril de 2026 muestra una diferencia absoluta superior a los 2 millones de toneladas. Este incremento refleja una mayor actividad en las ventas externas declaradas y consolida un mes positivo para el sector agroexportador.
Las DJVE funcionan como un indicador clave para observar el movimiento comercial del agro. Si bien no equivalen de manera directa a embarques concretados, permiten anticipar el ritmo de las operaciones externas y el comportamiento de la oferta exportable.
En abril de 2026, el volumen total declarado llegó a 10.714.002 toneladas. La cifra superó ampliamente las 8.637.672 toneladas del mismo mes del año anterior. En términos relativos, el aumento fue del 24% interanual.
Este desempeño se apoyó principalmente en el crecimiento de granos enteros. En cambio, los subproductos, como aceites y harinas, mostraron una leve contracción frente al año anterior.
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El maíz sostuvo el liderazgo en las declaraciones de abril
Dentro del total registrado, el maíz mantuvo una posición dominante. En abril de 2026 alcanzó 5.960.797 toneladas declaradas, equivalentes al 55,6% del volumen total.
Este dato confirma la importancia del cereal dentro de las exportaciones agrícolas argentinas. También refuerza su impacto sobre la logística de transporte, los puertos y la planificación de la cadena comercial.

Los subproductos de soja ocuparon el segundo lugar, con 2.166.859 toneladas. Esa cifra representó el 20,2% del total declarado durante el mes. Luego se ubicó el trigo pan, con 767.351 toneladas y una participación del 7,2%.
La composición de abril mostró una estructura clara: el maíz explicó más de la mitad del volumen, mientras que soja, trigo y otros productos completaron el desempeño del mes.
Girasol, soja y trigo lideraron el crecimiento exportador
Más allá del peso del maíz, los mayores saltos interanuales se dieron en otros granos argentinos. El girasol en grano encabezó las subas, con un aumento del 284,9% frente a abril de 2025.
El producto pasó de 37.828 toneladas declaradas a 145.614 toneladas. Aunque su volumen absoluto fue menor que el de maíz o soja, su crecimiento porcentual resultó el más destacado del período.
La soja en grano también tuvo un fuerte avance
La soja en grano registró otro incremento relevante. En abril de 2025 había sumado 221.439 toneladas declaradas. Un año después, alcanzó 529.132 toneladas.
Esto implicó una suba interanual del 139%. El dato resulta significativo porque la soja sigue siendo uno de los pilares del comercio exterior agroindustrial argentino, tanto en grano como en subproductos.

El trigo pan duplicó sus registros frente a 2025
El trigo pan también tuvo un desempeño positivo. Pasó de 332.177 toneladas en abril de 2025 a 767.351 toneladas en abril de 2026. Así, marcó un crecimiento del 131% interanual.
Este avance fortaleció la presencia del trigo dentro de las DJVE del mes. Además, acompañó la tendencia general de crecimiento de los granos enteros frente a los productos industrializados.
La harina de trigo también creció, aunque en menor escala. Sus registros pasaron de 31.325 a 52.182 toneladas, con una suba del 66,6%.
Las cebadas quedaron por debajo de la tendencia general
No todos los productos acompañaron el crecimiento de abril. Las cebadas mostraron las caídas más marcadas del período y se ubicaron en sentido contrario a la tendencia general.
La cebada cervecera retrocedió 52,2% interanual. Pasó de 79.703 toneladas en abril de 2025 a 38.112 toneladas en abril de 2026.
La cebada forrajera también cayó con fuerza. Sus registros bajaron de 211.935 a 135.995 toneladas, lo que representó una contracción del 35,8%.
Por su parte, la malta anotó una baja más leve, del 5,4%. Estos datos muestran un comportamiento desigual dentro del complejo agrícola y permiten observar diferencias entre cultivos, destinos y dinámicas comerciales.
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Granos arriba y subproductos con leve retroceso
El análisis por categorías confirma que el impulso de abril provino principalmente de los granos argentinos. Los granos y cereales pasaron de 5.605.315 toneladas en abril de 2025 a 7.743.856 toneladas en abril de 2026.
Esto representó un crecimiento del 38,2% interanual. La suba superó al promedio general del mes y explicó gran parte del avance total de las DJVE.
En cambio, los subproductos registraron una leve baja. Aceites y harinas pasaron de 3.032.357 toneladas a 2.970.146 toneladas. La contracción fue del 2,1% interanual.
Dentro de esa categoría, los subproductos de soja cayeron 4,2%, mientras que el aceite de soja retrocedió 3%. Estos movimientos sugieren una moderación en el procesamiento de la oleaginosa frente al mismo período del año anterior.
Qué indican las DJVE para el comercio exterior argentino
El crecimiento de abril ofrece una señal positiva para el comercio exterior argentino. Las DJVE muestran mayor dinamismo en productos clave y anticipan una actividad relevante para la logística de exportación.
También confirman la importancia de contar con planificación operativa, documentación precisa y coordinación entre productores, exportadores, transportistas, despachantes y terminales portuarias.

Para las empresas que participan en la cadena agroindustrial, el seguimiento de estos datos permite tomar mejores decisiones. Además, ayuda a proyectar necesidades de transporte, almacenamiento, embarque y gestión aduanera.
En un contexto donde los granos argentinos mantienen una fuerte presencia internacional, la eficiencia logística se vuelve un factor estratégico. Cada operación necesita tiempos claros, documentación correcta y una coordinación integral desde el origen hasta el destino.
Una señal positiva para la cadena agroexportadora
El desempeño de abril dejó un balance favorable para el sector. Las DJVE crecieron 24% interanual y superaron los 10,7 millones de toneladas declaradas.
El maíz sostuvo el liderazgo en volumen. Sin embargo, el girasol, la soja y el trigo mostraron los mayores saltos porcentuales. Esta combinación permitió consolidar un mes de fuerte movimiento para los granos argentinos.

