Vaca Muerta volvió a elevar las expectativas sobre el futuro energético y exportador de la Argentina. Una nueva evaluación estimó en 30.170 millones de barriles sus recursos de petróleo técnicamente recuperables, un volumen 89% superior al cálculo de referencia realizado en 2013. El dato refuerza las perspectivas de crecimiento de la producción, las inversiones y las exportaciones energéticas.
La nueva estimación surge de un estudio coordinado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), solicitado por la Secretaría de Energía. El trabajo actualiza el conocimiento disponible sobre la formación no convencional y amplía considerablemente el horizonte potencial para el desarrollo petrolero argentino.
Vaca Muerta alcanza 30.170 millones de barriles recuperables
La referencia anterior, elaborada en 2013 por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), ubicaba los recursos técnicamente recuperables de petróleo en 16.220 millones de barriles. La nueva evaluación los lleva a 30.170 millones.

Esto representa un crecimiento del 89%. Sin embargo, es importante diferenciar estos recursos de las reservas probadas. Los recursos técnicamente recuperables representan petróleo que podría extraerse durante la vida de la formación mediante la tecnología disponible y bajo determinadas condiciones técnicas. Por lo tanto, no significan que todo ese volumen esté listo para producirse de manera inmediata.
El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, señaló que, tomando como referencia el nivel actual de producción, el volumen estimado equivaldría a casi 100 años de producción. Se trata de una equivalencia teórica que busca dimensionar la magnitud del recurso y no de una proyección sobre la duración efectiva del yacimiento.
Qué explica el aumento del potencial petrolero
El salto respecto de las estimaciones anteriores responde a una combinación de mayor conocimiento geológico, expansión de las áreas analizadas y avances tecnológicos acumulados durante más de una década de explotación no convencional.
Entre los principales factores identificados aparecen:
- una ampliación del área considerada prospectiva y productiva;
- un mayor espesor útil de la formación;
- mejoras en las técnicas de perforación y estimulación hidráulica;
- un aumento del factor de recuperación del petróleo disponible;
- la incorporación de nuevas zonas de desarrollo hacia Río Negro y Mendoza.
Estos cambios muestran cómo la experiencia operativa fue modificando la percepción sobre el verdadero potencial de Vaca Muerta. A medida que las empresas perforaron nuevos pozos y mejoraron la eficiencia, también pudieron identificar oportunidades que no estaban contempladas en las primeras estimaciones.
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El desafío ahora es transformar recursos en exportaciones
El volumen disponible bajo tierra es solo una parte de la ecuación. Para convertir ese potencial en exportaciones sostenidas, Argentina necesita ampliar al mismo tiempo la producción, los oleoductos, gasoductos, terminales de almacenamiento y la capacidad portuaria.
Este proceso ya está modificando la infraestructura energética nacional. El crecimiento del petróleo no convencional exige aumentar la capacidad para transportar el crudo desde la Cuenca Neuquina hasta las terminales del Atlántico y, desde allí, conectar la producción argentina con compradores internacionales.
En ese escenario, proyectos como Vaca Muerta Oil Sur y las ampliaciones vinculadas a Puerto Rosales resultan centrales para acompañar el incremento productivo. El objetivo es evitar que los límites de transporte se conviertan en un cuello de botella cuando aumente la oferta de petróleo disponible para exportación.

Para el comercio exterior argentino, esto implica una transformación de escala. El crecimiento energético demanda más infraestructura, servicios especializados, equipamiento, transporte internacional y coordinación entre productores, operadores logísticos, terminales y mercados de destino.
Argentina LNG suma otra vía para expandir las exportaciones
El petróleo no es el único recurso que puede ampliar las exportaciones. El gas natural también ocupa un lugar central dentro de la estrategia energética. En agosto de 2026, Argentina LNG solicitó formalmente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar un proyecto integrado de producción y exportación de gas natural licuado.
La iniciativa, impulsada por YPF junto con Eni y XRG, contempla una inversión acumulada de US$ 51.000 millones durante toda la vida del proyecto. El desarrollo integrará producción de gas, infraestructura dedicada y unidades flotantes de licuefacción para convertir el recurso de Vaca Muerta en GNL destinado a mercados internacionales.

Según la información difundida por YPF, Argentina LNG proyecta inicialmente unidades flotantes con capacidad conjunta de hasta 18 millones de toneladas anuales de GNL y contempla la posibilidad de escalar el desarrollo hasta 24 millones de toneladas por año.
Este tipo de proyectos permite diversificar la matriz exportadora argentina. Además del petróleo crudo, el país podría consolidar una corriente estructural de exportaciones de gas natural licuado hacia mercados de Europa, Asia y otras regiones consumidoras de energía.
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Una nueva escala para la logística energética argentina
El aumento de la producción y las exportaciones de Vaca Muerta tendrá consecuencias directas sobre toda la cadena logística. Oleoductos, gasoductos, puertos, buques tanque, metaneros, depósitos, equipos industriales y servicios asociados deberán acompañar el crecimiento de la actividad.
También aumentará la necesidad de importar maquinaria, componentes y tecnología destinados a perforación, transporte, tratamiento y licuefacción. Por lo tanto, el desarrollo energético genera movimientos de comercio exterior en ambos sentidos: exportaciones crecientes de hidrocarburos e importaciones de bienes vinculados a las nuevas inversiones.
La infraestructura portuaria será otro factor determinante. Cuanto mayor sea la capacidad para operar buques de gran porte y concentrar mayores volúmenes por embarque, mejores serán las condiciones para competir en destinos alejados y reducir costos logísticos por unidad transportada.
Vaca Muerta y el nuevo perfil exportador de Argentina
La actualización de los recursos recuperables confirma que el límite geológico de Vaca Muerta es mayor al estimado hace poco más de una década. Sin embargo, el desafío económico pasa ahora por transformar ese potencial en producción efectiva, infraestructura y contratos internacionales de largo plazo.
Si las inversiones avanzan y la capacidad logística acompaña, la energía puede ganar un peso cada vez mayor dentro de las exportaciones argentinas. Petróleo y GNL tienen la posibilidad de generar nuevas corrientes de divisas, ampliar la presencia argentina en mercados internacionales y modificar la estructura del comercio exterior nacional.

