La carga aérea mundial registró un crecimiento interanual del 8,5% durante junio de 2026. El incremento superó ampliamente la expansión de la capacidad disponible, que avanzó un 4,4% frente al mismo mes de 2025, según el último informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
En las operaciones internacionales, la demanda aumentó un 9,6%, mientras que la capacidad de bodega creció un 4,9%. Estos resultados muestran que el transporte aéreo continuó ganando participación en determinados flujos comerciales, especialmente para productos tecnológicos de alto valor y envíos urgentes.
La demanda de carga aérea mundial superó a la capacidad
IATA mide la demanda en toneladas-kilómetro de carga, conocidas como CTK. Este indicador refleja el volumen transportado y la distancia recorrida. Por su parte, la capacidad se calcula en toneladas-kilómetro de carga disponibles, denominadas ACTK.

Durante junio, la diferencia entre ambas variables fue significativa:
- Demanda total: aumento interanual del 8,5%.
- Demanda internacional: crecimiento del 9,6%.
- Capacidad total: incremento del 4,4%.
- Capacidad internacional: expansión del 4,9%.
Como la demanda creció más rápido que la oferta de bodega, el factor de ocupación global aumentó 1,7 puntos porcentuales y alcanzó el 46,9%. La tendencia se observó en todas las regiones, con la excepción de América Latina y el Caribe.
Además, la carga aérea avanzó por encima del comercio mundial, que creció un 5,2% interanual. De acuerdo con IATA, esta diferencia estuvo impulsada por operaciones específicas y no por una expansión generalizada de las exportaciones.
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Cómo evolucionó la carga aérea por regiones
Todas las regiones registraron una variación positiva de la demanda frente a junio de 2025. Sin embargo, los resultados fueron desiguales. Norteamérica presentó el mayor crecimiento, mientras que América Latina y el Caribe mostraron el avance más moderado.
Norteamérica lideró el crecimiento
Las aerolíneas norteamericanas aumentaron un 13,1% su demanda de carga, el mejor desempeño regional. Al mismo tiempo, la capacidad se expandió un 6,2%. Esta diferencia convirtió a Norteamérica en el principal motor del crecimiento global durante el mes.
Asia-Pacífico, la región con mayor participación en el mercado mundial de carga, registró una mejora interanual del 7,9%. La capacidad disponible de sus aerolíneas avanzó un 4,3%.

Las compañías europeas incrementaron un 6,9% la demanda y un 3,7% la capacidad. Por otra parte, las aerolíneas de Medio Oriente alcanzaron un crecimiento del 5,6% en los volúmenes transportados, frente a una expansión del 2,5% en la oferta.
América Latina creció por debajo del promedio
Las aerolíneas de América Latina y el Caribe aumentaron un 3,5% la demanda interanual. Aunque el resultado fue positivo, representó el menor crecimiento entre todas las regiones analizadas.
A su vez, la capacidad regional avanzó un 9,8%. Por lo tanto, fue la única región donde la oferta de bodega creció más que la demanda. Como consecuencia, el factor de ocupación retrocedió 2,1 puntos porcentuales y quedó en el 33,9%.
África completó el panorama con un aumento del 4,7% en la demanda y una reducción del 7,1% en la capacidad. Esta combinación generó el mayor incremento regional del factor de ocupación, con una mejora de 5,4 puntos porcentuales.
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Las rutas aéreas con mayor demanda
El desempeño también varió entre los principales corredores comerciales. La ruta entre Asia y Norteamérica encabezó el crecimiento con una suba interanual del 14,7%. Además, acumuló cinco meses consecutivos de expansión y representó el 23,5% del mercado internacional analizado por IATA.
Los movimientos dentro de Asia aumentaron un 7,2% y sumaron 32 meses consecutivos de crecimiento. El corredor entre Europa y Asia, en tanto, avanzó un 7,1% y extendió su tendencia positiva durante 40 meses.
Las rutas vinculadas con el Golfo Pérsico presentaron una situación diferente. El corredor entre Europa y Medio Oriente cayó un 41,1%, mientras que el tráfico entre Medio Oriente y Asia se redujo un 4,1%. Ambos acumularon cuatro meses consecutivos de contracción, en un contexto marcado por las hostilidades y las alteraciones operativas en la región.

La ruta entre Europa y Norteamérica no mostró cambios interanuales. Por su parte, el corredor entre África y Asia creció un 0,9% y completó doce meses de evolución positiva.
Los factores que impulsaron el mercado
El crecimiento de la carga aérea mundial se produjo en un escenario económico mixto. La actividad manufacturera global se mantuvo en terreno expansivo, aunque perdió algo de impulso durante junio.
El índice PMI de producción manufacturera mundial descendió 0,5 puntos y se ubicó en 53. Una lectura superior a 50 indica expansión. Sin embargo, el indicador de nuevos pedidos de exportación permaneció por debajo de ese nivel por cuarto mes consecutivo y alcanzó los 49,4 puntos.

Esta combinación sugiere que el aumento de los volúmenes aéreos estuvo relacionado con flujos específicos. Entre ellos se destacan los productos tecnológicos de alto valor y las mercaderías que requieren entregas rápidas, trazabilidad o tiempos de tránsito reducidos.
Los precios del combustible también condicionaron el escenario. En junio, el combustible para aviones bajó un 20% frente a mayo. No obstante, todavía se encontraba un 45,8% por encima del nivel registrado un año antes.
Perspectivas para el segundo semestre de 2026
La evolución de junio ofrece señales favorables para la segunda mitad del año. La demanda de transporte aéreo mantiene un crecimiento sólido y supera tanto a la capacidad disponible como al comercio mundial.
Sin embargo, IATA advierte que persisten riesgos relevantes. Las tensiones en Medio Oriente pueden afectar rutas, frecuencias y costos operativos. Además, las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos podrían alterar algunos flujos comerciales y modificar las decisiones de importadores y exportadores.
Para las empresas argentinas, este escenario refuerza la importancia de evaluar la disponibilidad de bodega, las conexiones regionales y los costos antes de cada operación. Una planificación adecuada permite comparar rutas, reducir tiempos y elegir la alternativa más conveniente según las características de la mercadería.

